130 grados Queretaro

Respetando el ADN de la marca desarrollado en el primer restaurante 130 Grados en Mérida, se intervino un edificio existente mediante una remodelación arquitectónica que genera nuevos espacios desde el exterior. Se propone una plazoleta de acceso que se recorre de manera agradable, preparando la experiencia antes de ingresar a este prestigioso restaurante. El contraste entre el antes y el después resulta especialmente interesante, por lo que se acompañan imágenes de esta transformación.

Al interior, un pasillo conduce al visitante mientras la obra de Marcela Díaz guía sutilmente el recorrido hacia una sala de espera que se integra con el área de la barra. La zona de mesas se organiza en cuatro áreas, coronadas por techos en forma de cúpula revestidos en barro, que se pintaron de negro para acentuar la paleta de tonos característica de la marca.

El resultado es un espacio envolvente, coherente y cuidadosamente construido en cada detalle.

TE PRESENTO EL ANTES Y DESPUÉS