130° The Art House

El diseño de 130° The Art House nace como una evolución del ADN de la marca, reinterpretando su esencia para crear una experiencia espacial más profunda, sensorial y memorable.

Se diseñó un recorrido que envuelve al usuario desde su llegada. El vestíbulo de acceso funciona como un primer contacto cuidadosamente curado, integrando elementos como cavas, exhibiciones y materiales cálidos que anticipan la experiencia gastronómica.  

El espacio principal se articula a partir de una doble altura que se convierte en el corazón del proyecto. Aquí, la iluminación, las texturas y las piezas escultóricas generan un ambiente dramático y elegante, mientras que la disposición del mobiliario favorece tanto la convivencia como la privacidad.  

La materialidad juega un papel fundamental: maderas, metales, pieles y acabados oscuros se combinan con acentos cálidos para construir una atmósfera envolvente. La iluminación puntual y ambiental enfatiza volúmenes, recorridos y detalles arquitectónicos, elevando la percepción del espacio.

El proyecto integra distintas experiencias dentro de un mismo lenguaje: áreas de comensales, privados, cava de vinos y en la planta alta un piano bar que aporta un carácter más íntimo y sofisticado, con capacidad para 52 personas con los elementos que te hacen saber que estas en el piano bar de 130.

La terraza, por su parte, se concibe como una extensión natural del interior, incorporando vegetación, celosías y soluciones de cerramiento que permiten su uso en distintas condiciones, manteniendo siempre la coherencia estética del conjunto.  

Con una capacidad total de 130 comensales, el proyecto logra equilibrar funcionalidad y diseño, creando un espacio donde cada elemento —desde la arquitectura hasta los detalles— contribuye a una experiencia integral.